Este playbacks lo hice pocos días después de la muerte de Michael jackson.
Para mí Jackson ya había desaparecido y yo me resguardaba en su música de siempre, en el vinilo de mi hermana: Bad, en la cinta de Thriller… ese paraguas me mantenía en una burbuja. Y en cierta manera estoy de acuerdo con lo que dice Jose A. Pérez en su columna de Público:
Jackson reinventó el pop, el videoclip, la coreografía rockera y el concepto de raza. Fue tan brillante que se pasó, y enfermó de fama y talento, y se volvió ridículo. Michael Jackson ya estaba muerto y su muerte no ha hecho más que ratificarlo.